Trazo Cero revela el lado oculto del diseño argentino contemporáneo

¿Qué hay antes de que un objeto llegue terminado a una vidriera, una casa o una galería? Trazo Cero pone el foco sobre esa instancia que suele quedar fuera de escena: la elección de la materia prima, las pruebas, los errores, los oficios involucrados y las decisiones que terminan definiendo cada pieza.

Después de presentarse en la Semana de Diseño de París 2025, la plataforma inaugura el 19 de junio su primera muestra colectiva en Buenos Aires. Diez estudios argentinos desplegarán luminarias, mobiliario, accesorios, alfombras, objetos y piezas impresas en 3D dentro de las salas vidriadas de la Fundación Pablo Cassará.

La exposición permanecerá abierta hasta fines de agosto y también tendrá una participación especial en MAPA, del 25 al 28 de junio en La Rural.

Diez estudios y una pregunta sobre el origen de los objetos 🔎

Integran Trazo Cero Bilu, de Ignacio Martínez Todeschini; Studio Devel, de Delfina Velar de Irigoyen; Fiumine, de Mercedes Massot y Paula Stremiz; Hache Objetos, de Marilina Las Heras y Maitena Guedes; I Wish, de Ignacio Noel; Mantara, de Carolina Pavetto; María Picci; Oblumo, de Magdalena Boggiano; Orpnimi, de Marcela Roitman; y Sietes, de Facundo Parisi.

El recorrido plantea una línea que conecta descartes industriales, modelado digital, piedra natural, metales, madera, textiles y fibras artesanales. Cada estudio expone el proceso que dio origen a sus piezas y las soluciones técnicas desarrolladas durante la investigación.

“La materialidad deja de ser soporte para convertirse en contenido y definir el lenguaje”, explica Vivian Urfeig, curadora de la muestra.

La escala pequeña de producción aparece como una decisión vinculada con la trazabilidad, el propósito y el control sobre cada etapa. Las marcas del procedimiento, incluso los accidentes y las imperfecciones, permanecen visibles como parte del diseño.

Del escaneo 3D a los descartes de piedra y aluminio 🧱

Studio Devel presenta piezas surgidas del modelado digital aplicado a escaneos 3D de formas en arcilla, creadas durante diálogos táctiles con participantes ciegos. Para Delfina Velar de Irigoyen, el estudio funciona como un laboratorio donde el proceso ocupa un lugar central y las ideas pueden probarse, equivocarse y comenzar nuevamente.

La escultura lumínica Scarto, de I Wish, utiliza descartes de piedras naturales cuyas formas y dibujos internos dependen de cada bloque. Las piezas combinan esos accidentes irrepetibles con iluminación led e impresión 3D.

Desde Hache Objetos, Marilina Las Heras y Maitena Guedes trabajan con descartes industriales de perfiles de aluminio y maderas macizas. El estudio también impulsa la incorporación de más mujeres dentro de la industria metalúrgica, mientras desarrolla objetos funcionales, resistentes y adaptables a distintos espacios.

Floreros de Orpinimi

Oficios, territorios y materiales que vuelven a circular 🧶

Las alfombras artesanales de Mantara, firma certificada como Empresa B, recuperan fibras naturales y trabajo textil realizado en Santiago del Estero. Las colecciones Jardín Salvaje y Proyección Folk vinculan producción contemporánea, territorio y saberes artesanales.

En las piezas de Orpnimi, la alpaca es trabajada en Salta para construir floreros, platos y objetos rituales inspirados en procesos de transformación y renovación. Marcela Roitman propone formas que parecen disolverse y volver a nacer, llevando al material hacia una dimensión simbólica.

María Picci presenta su serie No Papel, compuesta por cintas textiles que pueden relacionarse con el cuerpo o quedar contenidas en estructuras blandas. Aquello que a primera vista parece papel revela una construcción completamente textil.

Por su parte, Oblumo desarrolla luminarias de gran escala mediante el plegado de fieltro. Las placas están compuestas por un 60% de material reciclado y permiten mejorar el confort acústico de los espacios.

Juego, tecnología y patrimonio arquitectónico 💡

El planteo lúdico aparece en las piezas de Sietes, donde Facundo Parisi trabaja con formas simples, colores vibrantes y guiños irónicos vinculados con la cultura digital. Sus muebles funcionan como objetos de uso y como imágenes reconocibles por sí mismas.

La sede elegida suma otra capa al recorrido. La muestra se instala en un edificio patrimonial de 1902, recuperado por la arquitecta Ana María Carrio. Su arquitectura conserva ornamentos, pisos y techos originales, mientras el vidrio y la luz reorganizan la experiencia interior.

En diálogo con ese entorno, Ignacio Martínez Todeschini, de Bilu, proyectó un paisaje lumínico que invita a atravesar un bosque de dispositivos. El contraste entre la tecnología de las luminarias y el carácter histórico del edificio forma parte del montaje.

Colectivo de diseño Trazo Cero

Trazo Cero también llega a MAPA 🗺️

Además de su exhibición en Fundación Pablo Cassará, el colectivo participará de MAPA, la feria de arte que se realizará en La Rural. Allí ocupará el stand 45 con una selección de piezas que continuará la investigación sobre materiales, procesos y producción local.

La muestra en Cassará incluirá recorridos, encuentros, visitas privadas y actividades orientadas a generar circulación de piezas y ampliar el mercado del diseño argentino.

Información para visitar 📍

Trazo Cero en Fundación Pablo Cassará
Desde el 19 de junio hasta fines de agosto
Viernes y sábados, de 16 a 20 hs
Av. de Mayo 1194, CABA
Entrada gratuita con inscripción previa acá

Trazo Cero en MAPA
Del 25 al 28 de junio
De 12 a 20 hs
La Rural, stand 45

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