La marca nacida en un petit hotel restaurado de Recoleta prepara dos nuevas aperturas, internaliza su producción y proyecta un modelo capaz de crecer sin repetir fórmulas.
En una casona de más de 1.200 metros cuadrados, los vitrales, las chimeneas y un pequeño ascensor de madera conviven con una cafetería, estudios de producción, oficinas y salas para crear contenidos. Desde esa construcción de principios del siglo XX, ubicada en Arenales 2016, Estación 392 comenzó a desplegar una propuesta que ahora se prepara para expandirse de Recoleta hacia otros puntos de la ciudad.
La marca anunció la próxima apertura de Estación 393, en Palermo Chico, y Estación 394, en la zona de Núñez. Cada sede tendrá una identidad y una numeración diferente, siguiendo la lógica de las estaciones ferroviarias que inspiró el proyecto desde sus comienzos. Esto representa una apuesta de identidad de marca distinta, ya que se normalmente se utilizarían las mismas características al momento de expandir un negocio. Aunque no sorprende, ya que Ariel Traverso, Cofundador de Estación 392 junto a Carolina Dantiacq, es también CEO de la agencia A-Train. Esta misma funciona en el primer piso de lugar y se expande hasta el segundo piso, donde se proyecta un espacio dedicado al streaming.

🚂 Una marca atravesada por los trenes
El vínculo con el universo ferroviario forma parte de la historia personal de Ariel. Su abuelo Néstor era maquinista y realizaba el recorrido entre Retiro y Rosario. Traverso lo acompañaba durante algunos viajes y conserva el recuerdo de los pasajeros compartiendo comida y organizándose frente a los imprevistos del camino.
Aquella experiencia convirtió al tren en una imagen asociada con el movimiento, la conexión y la comunidad. El número 392 corresponde a la identificación ferroviaria de la estación de Pehuajó.
“Abrir más estaciones es lograr mayor punto de encuentro. Es familia. Y esto nació con mi abuelo que era ferroviario. Los trenes nos unían. Y los argentinos nos tenemos que unir. Podemos con todo y más allá de abrir nuevos espacios, más conexiones, más movimiento, el objetivo es seguir construyendo una marca sana, con identidad propia donde nunca se llame de la misma manera. Como toda estación de tren”, explica Traverso.
La expansión retoma esa idea y la transforma en un sistema de espacios conectados, aunque cada uno conservará un nombre, una arquitectura y una experiencia particular.
🏛️ El petit hotel abandonado se reinterpreta y vuelve a la vida
La primera estación funciona dentro de un petit hotel de inspiración francesa que permaneció abandonado durante aproximadamente cinco años. Cuando el equipo llegó, el inmueble tenía filtraciones, humedad, problemas estructurales e instalaciones que debían rehacerse por completo.
La puesta en valor, dirigida por el arquitecto Nicolás Guglielmero, alcanzó a más del setenta por ciento de la propiedad. Se recuperaron pisos dameros, carpinterías de cedro, mármoles, molduras, piezas de herrería, vitrales y sectores vinculados con la antigua circulación doméstica. La escalera principal debió ser asegurada con seis vigas de hierro debido a su función estructural.
Durante las obras también aparecieron habitaciones que llevaban décadas cerradas, junto con cartas, documentos y objetos pertenecientes a antiguos habitantes. Según los registros encontrados, la propiedad habría estado vinculada con descendientes de Manuel Belgrano. Algo jamás encontrado antes en los momentos en que funcionaron allí oficinas de negocios de salud y el atelier de la famosa diseñadora argentina, Verónica de la Canal.
El café ocupa la planta baja y abre la sede de A-Train hacia el barrio. Los pisos superiores reúnen salas para reuniones, fotografía, podcast, streaming y producciones multimedia. La casa recuperada funciona así como un espacio de trabajo, gastronomía y encuentros.
☕ Un café donde nadie es anónimo
Estación 392 se convirtió en el tercer espacio de muchos vecinos de Recoleta, ese lugar que aparece entre la casa y el trabajo y termina formando parte de la rutina. Es pet friendly, recibe a quienes llegan con sus perros y construyó una comunidad de habitués que no pasan desapercibidos. Allí, los clientes tienen nombre porque vuelven, conversan, recomiendan sus cafés favoritos y comparten la experiencia de boca en boca.
Esa cercanía generó un vínculo afectivo con el lugar que excede al producto. La expansión de Estación 392 también nace de esa comunidad que adoptó el café como propio y ayudó a hacerlo circular hasta por fuera de su zona.
📋 Producción propia y una carta fuera de lo habitual
La expansión coincide con una transformación operativa. Después de comenzar con producción tercerizada, Estación 392 pasó a elaborar integralmente sus productos, una decisión que le permite controlar la calidad, los procesos y la experiencia ofrecida en cada local.
Su carta incluye diversas variedades de café, con alternativas suaves, intensas, dulces, amargas y saborizadas de lugares como Colombia, Perú, por solo nombrar algunos. Cabe destacar que entre sus opciones aparece el kopi luwak de Indonesia, conocido por el particular proceso de fermentación que atraviesa el grano y por su circulación limitada.
Con Estación 393 y Estación 394, la marca buscará comprobar si el universo construido en Recoleta puede trasladarse a nuevos barrios. El desafío será sostener una identidad reconocible mientras cada apertura desarrolla su propio carácter, como ocurre con las estaciones que forman parte de una misma red y, aun así, cuentan historias diferentes.
Info para conocer Estación 392
📍 Arenales 2016, Recoleta, CABA
📆 Lunes a domingo de 8 a 20 h
🐶 Pet friendly


