La Fundación Larivière presenta Marcos López. Fotografías 1975 – 2025, la primera gran muestra antológica dedicada a uno de los artistas más influyentes de la fotografía latinoamericana. Con curaduría de Valeria González, la exposición reúne más de 200 obras que recorren cinco décadas de producción, desde sus inicios en Santa Fe hasta un conjunto reciente de imágenes nunca antes exhibidas.
El resultado no es solo un recorrido cronológico. Es una lectura completa de una obra que marcó la forma en que se piensa la identidad visual en Argentina y en la región.
Cincuenta años de imágenes que construyen una mirada 📸
La muestra incluye piezas pertenecientes al acervo de la Fundación junto con trabajos clave de distintas etapas del artista. Aparecen sus viajes, sus retratos más contundentes, las escenas construidas que definieron su estética pop y las fotografías intervenidas que expandieron su lenguaje.
Ese conjunto permite entender la amplitud de su obra. No como acumulación, sino como sistema. Cada imagen dialoga con una pregunta persistente sobre lo latinoamericano, lo popular y lo político.
El pop latino como gesto fundacional 🎨
Para González, esta antología llega en un momento preciso. En su texto de sala señala
“Es el momento perfecto para volver la mirada sobre el artista que marcó uno de los puntos de origen de la fotografía argentina contemporánea en 1993, cuando inició su serie Pop latino”.
Ese giro no fue menor. En un contexto sin herramientas digitales como Google o Photoshop, López construyó una estética que apropiaba códigos publicitarios y los reconfiguraba desde una lógica periférica. Escenarios artificiales, colores intensos y cierta ironía visual daban lugar a imágenes donde la ficción y la realidad se contaminaban.
Documental, artificio y doble lectura 🧪
La obra de Marcos López tensiona constantemente el concepto de documento. Sus escenas están montadas, pero hablan de lo real. Sus imágenes parecen exageradas, pero condensan una lectura precisa del contexto social.
Esa ambigüedad es parte de su potencia. Como señala González
“Las alegorías documentales de Marcos López logran una síntesis única entre el estilo de los 90 y la herencia de la fotografía latinoamericana, en términos de un compromiso con la referencia a la realidad social”.
En ese cruce aparecen referencias que van del muralismo mexicano al cine de protesta, activando una tradición que el artista no replica, sino que reactiva desde el presente.
Una obra que circula en el mundo 🌍
El reconocimiento internacional de López se refleja en la presencia de su obra en instituciones como el Museo Reina Sofía, la Tate Modern, el Guggenheim, la Fundación Cartier o el MALBA, entre muchas otras.
Esa circulación confirma algo que la muestra deja ver con claridad. Su trabajo no solo construyó una estética local. Instaló una mirada que dialoga con el mundo desde una identidad situada.
Entre fotografía, pintura y cine ✨
Desde sus inicios en 1975, López desarrolló una práctica que fue ampliándose con el tiempo. A partir de los años 2000 incorporó la pintura, la instalación y el cine, consolidando una obra que excede los límites de la fotografía.
Formado en parte en Cuba bajo la dirección de Gabriel García Márquez, y con una trayectoria que incluye series emblemáticas como Asado en Mendiolaza o El cumpleaños de la directora, su producción mantiene una coherencia que atraviesa formatos y épocas.
Una muestra para leer una época 🧠
La exposición ocupa por primera vez las dos salas de la Fundación Larivière y permite ver con nitidez cómo López construyó una poética visual que funciona como espejo de la cultura contemporánea latinoamericana.
Más que una retrospectiva, la muestra propone una lectura. Cómo se construyen las imágenes que terminan definiendo una época. Y cómo, en ese proceso, la fotografía puede convertirse en un lenguaje capaz de decir mucho más que lo que muestra.

