En la Galería Julia Baitalá, Mercedes Larreta presenta El alma mínima de un junco acaricia la fuerza del agua, una exposición de pinturas y dibujos que propone una forma distinta de acercarse al paisaje. Acá no hay distancia contemplativa ni escena ordenada. Hay atmósferas abiertas donde el agua, los animales y las formas vegetales configuran un territorio en movimiento.
La muestra invita a detenerse, pero no desde la quietud. Desde la atención. Mirar implica también escuchar lo que sucede en la imagen.
Un paisaje sin jerarquías 🌿
Las obras de Mercedes Larreta construyen escenas donde lo humano, lo animal y lo vegetal coexisten sin orden preestablecido. Las aves no decoran. Observan. Las plantas no enmarcan. Avanzan. El paisaje no funciona como fondo. Respira.
En ese entramado, el espectador deja de ocupar un lugar dominante. La mirada se vuelve intercambio. Hay un leve desplazamiento que modifica la experiencia. No solo vemos. También somos vistos.
El agua como ritmo interno 💧
El agua atraviesa toda la producción de Larreta. Aparece como imagen, pero sobre todo como estructura. Organiza la superficie pictórica, sostiene el color y define el pulso de la obra.
En sus fondos, el agua actúa como tiempo. Como respiración. Como una presencia que ordena desde adentro. Esa lógica construye una pintura que no se impone sobre el mundo, sino que se deja afectar por él.
Pintar como práctica de atención ✍️
El texto curatorial de María Lightowler propone leer la obra como una práctica de atención. Un modo de sostener una relación sensible con lo vivo, donde paisaje, cuerpo y memoria se entrelazan en un mismo plano.
Las imágenes no buscan cerrar sentido. Permanecen abiertas. Algo está siempre por suceder. Esa suspensión genera un espacio donde distintas formas de vida y percepción se rozan sin fijarse del todo.
Entre pintura y lenguaje poético 📖
Larreta, artista visual y poeta, desarrolla una obra donde el trazo mantiene cierta incertidumbre. Hay una búsqueda que no se resuelve en la forma final, sino que permanece activa en el proceso.
Su formación con figuras como Eduardo Audivert, Guillermo Roux y Eulogio de Jesús se traduce en una práctica madura que dialoga con la tradición pictórica sin quedar atrapada en ella. En años recientes trabajó junto a Pablo Gianera, Diana Flatto y Ana Martínez Quijano, y con los diseñadores Marius Riveiro Villar y Carlos Caturini.
Su recorrido incluye exposiciones como Cuando los verdes se vuelven azules en el consulado argentino en Nueva York en 2023, Donde reina la noche en 2024, Donde tu mirada se pierde en la Casa Nacional del Bicentenario el mismo año, y Sedimentos en Madrid en 2025. En 2026 participa en JUSTMAD y en Fronteras móviles en Casa de América.

Una experiencia que se activa en el tiempo ✨
La muestra inauguró el 25 de marzo a las 18 hs y se podrá visitar hasta el 28 de abril en Antezana 150, Villa Crespo. A lo largo del recorrido, se suman dos instancias que expanden la experiencia.
El miércoles 15 de abril de 18 a 18.30 hs se realizará una armonización con cuencos tibetanos a cargo de Anabella Museri, en una propuesta que cruza arte, activismo y terapia vibracional. El jueves 23 de abril, desde las 18 hs, habrá un recorrido por la exposición con la presencia de la artista.
En ese cruce entre pintura, percepción y experiencia, la obra de Larreta propone algo que excede la imagen. Un modo de habitar el paisaje desde la sensibilidad. Y de reconocerse, aunque sea por un momento, dentro de él.

