La Colección Amalita reescribe el arte argentino con un nuevo guion curatorial

Después de siete años, la Colección Amalita vuelve a abrir su exhibición permanente con un gesto claro, revisar cómo se cuenta la historia del arte argentino y animarse a hacerlo de otra manera. El nuevo guion curatorial reúne más de 160 obras, cuarenta más que en su versión anterior, y propone una lectura que abandona la cronología clásica para organizarse en núcleos temáticos donde conviven conflicto, humor, materia, gesto y política.

Lejos de la sucesión ordenada de décadas y estilos, la muestra invita a pensar el arte argentino como un territorio en tensión permanente. Un archivo que no se presenta como relato cerrado, sino como una constelación de sentidos posibles.

Un archivo que se expande y se reconfigura 📚

La renovación parte de una decisión clave: incorporar obras provenientes de colecciones privadas, ampliando la circulación del acervo y desbordando los límites habituales de la colección. El nuevo diseño curatorial se estructura en agrupamientos como Estructura y ruina, Materia viva, Humor sobre papel y Dispositivos políticos, núcleos que funcionan como puertas de entrada a debates que durante mucho tiempo quedaron relegados a los márgenes del canon.

El resultado no es una historia alternativa, sino una historia más porosa. Una que permite ver continuidades, fricciones y resonancias entre obras de distintos períodos sin forzarlas a encajar en una línea evolutiva.

Gentileza Fundación Amalita de Fortabat – Pablo Jantus

Humor como herramienta crítica ⭐

Una de las apuestas más contundentes del nuevo guion es la inclusión de una sala dedicada al humor gráfico y plástico argentino. Desde autores clásicos hasta voces contemporáneas, el recorrido muestra cómo la ironía y el juego han sido recursos centrales para pensar la realidad social, política y cultural del país.

El humor aparece acá como un lenguaje sofisticado, capaz de tensar sentidos, cuestionar identidades y desarmar jerarquías. No como pausa liviana dentro del recorrido, sino como una forma activa de pensamiento visual.

El soporte deja de ser un límite 🎥

El nuevo guion también revisa la jerarquía tradicional de los medios. Pintura, escultura y gráfica conviven en igualdad de condiciones con instalaciones, videoarte, diseño y piezas híbridas. Esta ampliación del campo reconoce algo evidente pero no siempre asumido: el arte argentino contemporáneo desbordó hace tiempo sus fronteras formales.

La curaduría insiste en esa idea de desplazamiento constante. No se trata solo de acumular obras, sino de activar preguntas sobre el propio medio, sus usos y sus sentidos en el presente.

Gentileza Fundación Amalita de Fortabat – Pablo Jantus

Un museo que dialoga con la ciudad 🌆

Abierta al público en Puerto Madero, la exhibición se posiciona como una visita clave para quienes buscan actualizar su mirada sobre el arte argentino. La Colección Amalita reafirma así su rol como espacio de diálogo entre museos, galerías e iniciativas independientes, proponiendo una experiencia que no se agota en la contemplación sino que invita a la reflexión compartida.

Con este nuevo guion curatorial, la Colección Amalia Lacroze de Fortabat se suma a una tendencia institucional cada vez más visible: entender que los archivos no son depósitos estáticos, sino organismos vivos, en movimiento, siempre dispuestos a ser leídos de nuevo.

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